Replegadas y acechando



Cuando dirigía a Chile, como cuando lo hizo en Argentina, los periodistas y fotógrafos intentaban captar cualquier actividad o movimiento de Marcelo Bielsa: fuera dentro del campo o fuera de él. Una vez, lo retrataron andando en bicicleta y en otra oportunidad reprodujeron en un diario una broma que él le había hecho al jugador Alexis Sánchez en la intimidad de un entrenamiento. 
En una conferencia posterior a estos dos episodios, el Loco les comentó a los periodistas lo siguiente:

-"De sólo haber sabido que cualquier periodista podía estar valorando algo que yo manifesté de manera privada, me hubiera restado espontaneidad. Para un conductor de grupo es indispensable poder manejarse espontáneamente. En la medida en que los periodistas intermedian entre nosotros y el público, para nosotros es inconveniente que expresemos nuestros sentimientos, nuestra intimidad o la de Sánchez, a la cual me referí, ignorando lo que decía, como una broma. Lo mismo con lo de la bicicleta: que haya sido retratado cuando ando en bicicleta marca simplemente que se accede a una parte de mí que tengo derecho a conservar".

Y siguió:

-"Esto mío es irrelevante, pero sirve también para que uno diga, pucha, ¿a mí me gustaría hacerle una broma a Sánchez sobre un aspecto de su vida personal, sabiendo que eso va a ser publicado? No."



-"Los entrenamientos deben ser privados. Un solo ejemplo: en todo entrenamiento siempre hay fricciones y cuando esas fricciones se difunden públicamente, las consecuencias se multiplican y eso trae problemas internos. Pero las fricciones en una cancha son lo más normal del mundo. El jugador está en deuda de oxígeno y eso altera la paciencia y la tolerancia. Y los entrenadores tenemos que exigirle al jugador en deuda de oxígeno. Siempre hay fricciones. Es más, uno la provoca. Las consecuencias de una pelea verbal entre el entrenador y el jugador son mínimas si no trascienden y máximas si trascienden. No es lo mismo un episodio observado por 10 personas que por un millón. Es muy difìcil que yo tenga una diferencia con un jugador, pero sí sé que es necesario acicatear a un futbolista cuando más incómodo está. Entonces eso uno necesita hacerlo en privado para que las reacciones no tomen estado público y no se magnifiquen"."


1 comentario:

Sebastián Fernández Castaño dijo...

Es brillante la justificación de Bielsa de por qué un entrenamiento tiene que ser a puertas cerradas. El que quiera show que vaya a ver gran hermano. Muy bueno el blog. Saludos.