Nunca nada especial


Ayer, en el entrenamiento del Athletic, Marcelo Bielsa discutió con Fernando Llorente y el delantero abandonó la práctica.
La multiplicidad de medios de comunicación que abundan en estos tiempos convierte una simple, común y corriente discusión entre un futbolista y su entrenador en tema de la semana. Quizás no haya sido más que eso: un intercambio de opiniones con el disgusto consiguiente de una de las partes. 


Pero Bielsa tuvo otras discusiones y altercados con algunos de sus dirigidos. Fue publicada en este Blog la pelea que tuvo con José Luis Chilavert hace ya varios años. 

Y otra que tomó mucha repercusión en los medios fue la que protagonizó con José Luis Calderón, en 1999. Aquí los hechos.

Finalizada la Copa América de Paraguay de aquel año, y prontos a subirse al avión para retornar a la Argentina, al Loco lo llaman a su celular para comentarle que Calderón había declarado en una entrevista que "había venido de sobra, a tapar un agujero, a llenar un hueco". Resulta que el delantero fue el último jugador en ser convocado y el DT no le dió ni un minuto de juego en la competición. "Para eso, hubiera llamado a un chico y no a mí", dijo José Luis. Enterado de estas declaraciones, Bielsa lo encaró delante de varios jugadores, en la sala de pre-embarque del aeropuerto.

Enfurecido, le preguntó: -"¿Cómo pudiste decir públicamente que acá estuviste de más? No te mereces haber venido".

-"Estuve de adorno, reconocelo. ¿Para qué carajo me trajiste?", contestó el delantero. 

-"Sos una basura por decir eso", le espetó el Loco.

-"Y vos sos un hijo de puta."

Los jugadores de la Selección que presenciaban el episodio buscaron calmar las aguas, separando a los protagonistas. Ellos entendían que el reclamo de su compañero ante la prensa no correspondía, pues pretendían que los conflictos se resolvieran puertas adentro.


Ya en Ezeiza, Bielsa brindó una conferencia de prensa y cuando le preguntaron por este altercado dijo: "Puedo equivocarme pero eso no autoriza el reclamo entre profesionales. Una convocatoria no presume participación. Si me pide eso, no se puede. Hay 22 jugadores. Las reglas del juego no son novedosas: esto es antiquísimo en el profesionalismo." Y cerró el tema.

Días más tarde, Calderón confesó que ya se le había pasado la bronca y hasta dijo que aceptaría tomar un café con Bielsa.